Preservación pulmonar en trasplante: por qué 10°C supera al hielo tradicional
- Pablo Perez Castro

- 2 ago
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Cuando se habla de avances en trasplante pulmonar, se piensa habitualmente en nuevas técnicas quirúrgicas o en mejores medicamentos inmunosupresores. Pero uno de los cambios más significativos de los últimos años ha sido mucho más simple: la temperatura a la que se preservan los pulmones entre la extracción del donante y el implante en el receptor.
Qué es la preservación de órganos para trasplante
Una vez que un pulmón es extraído de un donante, debe mantenerse viable durante el traslado y hasta el momento del implante, un período que puede extenderse varias horas. La preservación consiste en enfriar el órgano y perfundirlo con una solución especial para reducir su metabolismo y disminuir el daño causado por la falta de circulación sanguínea normal durante ese tiempo.
El método tradicional: hielo a 0-4°C
Durante décadas, el estándar fue transportar el pulmón sumergido en hielo, a una temperatura cercana a los 0 a 4 grados Celsius, bajo la premisa de que a menor temperatura, menor es el metabolismo celular y por lo tanto menor el daño. Este método permitió realizar miles de trasplantes exitosos, pero la evidencia más reciente sugiere que ese frío extremo tiene un costo que no se había cuantificado adecuadamente.
El cambio hacia los 10°C
Estudios clínicos recientes han mostrado que preservar los pulmones a una temperatura moderadamente más alta, alrededor de los 10 grados Celsius, en lugar de cerca del punto de congelación, se asocia a menos disfunción primaria del injerto, la principal complicación temprana después de un trasplante pulmonar. Esta temperatura logra un equilibrio distinto entre reducir el metabolismo celular y evitar el daño estructural que provoca el frío extremo.
Por qué la diferencia de temperatura importa tanto
El frío extremo, aunque reduce el metabolismo, también genera estrés oxidativo y daño en las membranas celulares cuando el tejido se recalienta durante el implante. Preservar a una temperatura más cercana a los 10°C parece reducir este daño de reperfusión, el que ocurre precisamente en el momento en que la sangre vuelve a circular por el órgano trasplantado, que es uno de los períodos más críticos de todo el proceso.
Qué muestra la evidencia clínica
Estudios multicéntricos que compararon la preservación tradicional en hielo con la preservación a 10°C encontraron una reducción significativa en las tasas de disfunción primaria del injerto grave, la complicación que más impacta la sobrevivencia temprana después de un trasplante pulmonar. Estos hallazgos han llevado a varios centros de trasplante pulmonar en el mundo a adoptar protocolos de preservación a esta temperatura intermedia como nueva práctica estándar.
Lo que esto significa para los pacientes
Para un paciente en lista de espera de trasplante pulmonar, un avance como este se traduce en una mayor probabilidad de que el pulmón funcione bien desde las primeras horas después de la cirugía, menos tiempo en ventilación mecánica, y una recuperación más directa. Es un recordatorio de que en trasplante, no todos los avances requieren nueva tecnología compleja: a veces basta con entender mejor la biología del daño celular.
¿Tienes preguntas sobre el proceso de trasplante pulmonar?
Un equipo con experiencia en trasplante puede orientarte sobre cada etapa del proceso, desde la evaluación hasta el postoperatorio.
Nota importante: Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos, y no reemplaza una evaluación médica individual. Los protocolos de preservación de órganos varían según el centro de trasplante.
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