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VATS: cómo la cirugía de tórax mínimamente invasiva cambió la especialidad

La cirugía torácica video-asistida, conocida por su sigla en inglés VATS, transformó la forma en que se opera el tórax. Lo que antes requería una incisión de veinte o treinta centímetros y separar las costillas, hoy en la mayoría de los casos se puede resolver a través de dos o tres pequeñas incisiones.

Qué es el VATS

El VATS es una técnica quirúrgica en la que el cirujano opera el interior del tórax utilizando una cámara de video de alta definición y instrumentos largos y delgados, introducidos a través de pequeñas incisiones entre las costillas, sin necesidad de separarlas ni de utilizar un separador costal como en la cirugía abierta tradicional.

Cómo se realiza la cirugía

Habitualmente se utilizan entre una y tres incisiones de uno a cuatro centímetros. Por una de ellas se introduce la cámara, que proyecta la imagen del interior del tórax en un monitor de alta definición, y por las otras el cirujano introduce los instrumentos con los que diseca, corta y sutura. Toda la cirugía se realiza observando el monitor en lugar de mirar directamente hacia el campo operatorio.

Las ventajas frente a la cirugía abierta

Al no separar las costillas ni seccionar la musculatura de forma extensa, el VATS se asocia a menos dolor postoperatorio, menor sangrado, estadías hospitalarias más cortas y un retorno más rápido a las actividades habituales. Además, la magnificación que ofrece la cámara permite en muchos casos una visión incluso más detallada de ciertas estructuras que la que se obtiene a simple vista en una cirugía abierta.

Para qué tipo de cirugías se utiliza

El VATS se emplea en una amplia variedad de procedimientos: resecciones pulmonares como lobectomías y segmentectomías, biopsias pulmonares, tratamiento de neumotórax recurrente, pleurodesis, resección de tumores mediastínicos, timectomías, simpatectomías para hiperhidrosis, y muchos otros procedimientos que antes requerían necesariamente una toracotomía abierta.

Cuándo no es la mejor opción

No todos los casos son candidatos a VATS. Tumores muy grandes, invasión de estructuras vecinas importantes, cirugías previas con adherencias extensas, o situaciones de sangrado no controlable pueden requerir convertir la cirugía a un abordaje abierto durante el mismo procedimiento, o planificarla como abierta desde el inicio. Esta decisión se basa siempre en la seguridad del paciente por sobre la vía de abordaje.

Cómo es la recuperación

La mayoría de los pacientes operados por VATS se movilizan el mismo día o al día siguiente de la cirugía, y muchos son dados de alta entre dos y cuatro días después, dependiendo del procedimiento realizado. El dolor es considerablemente menor que en la cirugía abierta, lo que permite una rehabilitación respiratoria más temprana y reduce el riesgo de complicaciones pulmonares asociadas a la inmovilidad.

¿Necesitas una cirugía de tórax y quieres conocer tus opciones?

En la mayoría de los casos, un abordaje mínimamente invasivo puede ser la mejor alternativa para tu recuperación.

Nota importante: Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos, y no reemplaza una evaluación médica individual. La vía de abordaje quirúrgico debe ser evaluada por el equipo tratante en cada caso particular.

 
 
 

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